jueves, 21 de marzo de 2013

Día 20 de Marzo



Día 20 de Marzo



 



Cruce Frontera Hacía Camboya



 




Y Mientras se quemaban las fallas yo terminaba mi maleta y comenzaba la travesía que me llevaría A unos pocos kilómetros al norte de la isla, ya en tierra firme pero que se convirtió en un viaje de 9 horas.
Del hotel al puerto acompañando a  unos primos Japoamericanos de 4ª generación y que estaban hospedados en el mismo hotel y con los que charlamos gran parte del viaje.
Acarrear la maleta por el espigón largo, largo ,largo y que me toca sentarme al lado de dos rusas bonitas pero que Eva no me dejó ligar con ellas….me echaba miradas furtivas desde el otro lado del pasillo a ver si me estaba comportando como caballero o rufián.


               Muchos metros de espigón al sol y cargando para llegar al barco



El boleto decía Phu Quoc island – Kampot   8:30 – 1:30……..parecía pan comido pero al llegar a tierra firme nos meten en un café y a esperar 5 horas. ¿ Por qué? Nunca supimos en realidad a que esperamos . En el ínterin, nos tramitaron las visas a Camboya por 25 usd mas una foto. Quizá alguien piense que fueron las visas lo que nos retrasó, pero cuando cruzamos, venían cuatro que no tenia visa aún y las consiguieron en cuestión de minutos.
El transporte que nos llevó desde el pueblo fronterizo de Ha Tienh a Kampot fue una minivan donde habían 16 asientos y nos sentamos 18 mas los equipajes de 17.
Menos mal que éramos viajeros dispuestos a disfrutar y no a protestar por nuestros derechos. Sólo un canadiense chupador y fumador la hizo de pedal por unos segundos pero las miradas de censura del resto lo convencieron que era mejor relajarse y disfrutar de la experiencia.

                                             Esa muralla de maletas nos separaba del conductor






Enseguida se nota que están dejando un país y entrando en otro. El edifico de aduanas Vietnamita , grande, hasta ostentoso podríamos decir, contrastaban con las barracas del lado camboyano y lo que mas se nota es que a mitad de tierra de nadie se acaba el asfalto.
El paso es rápido incluyendo una pantomima de  revisión médica que consistía en sentarte delante de un funcionario con uniforme y tapabocas que te ponía un termómetro digital en la frente, medía la temperatura , te la enseñaba, 36.4 en mi caso, y a cambio de 1 dólar te sellaba el certificado que aseguraba que estaba libre tanto de pecados como de enfermedades contagiosas.


                                    Lado Vietnamita al fondo



                                 Termina lo asfaltado


                                    Garita Camboyana



Son las 4:30 p.m. y ya hemos llegado a Kep, primer pueblo, media hora después ya estamos en nuestro destino, Kampot. Un tuc tuc nos lleva a nuestro Milton de turno, en este caso el Mea Culpa, bonito nombre para una casona francesa con jardines transformada en hotel restaurante. 25 usd.

No tenemos Rieles por lo que nos dirigimos al primer cajero que vemos y nos comunica el chinito ese que tienen adentro y que te habla que la transacción tendrá un costo de 4 usd. Nos negamos con el chinito enano y nos dirigimos al Canadian bank que sabemos de buena tinta que no cobra comisión. A las tarjetas extranjeras  no dispensa moneda local, solo dólares que son de uso común y aceptado en todos lados al punto que te pueden devolver el cambio parte en dólares parte en Rieles.
El estómago pregunt que donde vamos a recargar. Todo el paseo a lo largo del río está lleno de barecitos y restaurantes, y el elegido es el Rikitiki. Tiene una terraza de madera en el segundo piso llena de plantas al estilo jardín botánico.
Chiken yogurt wraps que traducido serían dos taquitos de pollo con tortilla de harina y una salsa de yogurt y hierbas naturales. Buenísimo o es que tengo hambre, una de dos.
La confirmación de la buena cocina del lugar viene con el segundo plato:
Amok Moarn. Pollito cocinado en salsa de coco al vapor envuelto en hoja de banano.
Eva prefiere el Sait Moan Chantii que es pollo con nueces y pimientos y cebolla y zanahoria, todo muy crujiente nadando en una salsa picante de potencia media.
Mi plato ha sido un pasaporte al cielo tanto del paladar como ese que dicen que estando allí vives en éxtasis perenne.
Cuatro cervezas y lo descrito sube a 21.25 dólares. Ya nos habían avisado que Camboya era mas barato que de Vietnam, incluso.

                          Jabón, muestra médica no negociable



                              Mea Culpa


                              jardin y restaurante visto desde el balcón


Primera cerveza camboyana que probamos,suave pero mas fuerte que sus antecesoras vietnamitas






Despues de muchas horas de viaje y una buena cena así quedó nuestra Evita - lo




No hay comentarios:

Publicar un comentario