miércoles, 27 de febrero de 2013

Día 27 Febrero



Día 27 Febrero

Hoi An





Todavía nos quedan 10 de las 18 posibles visitas. Hemos decidido que lo museos no y que tan solo una casa mas de las de 300 años con toda la familia dando vueltas mientras trata de vislumbrar algo en la penumbra en las que se encuentran. Tomamos el camino que bordea el río, hace una temperatura ideal, no calor, corre brisa y de esta manera y a pleno disfrute, llegamos al mercado.
Muchas frutas, muchas verduras, calabazas que servirían de modelo para el As de bastos y un par de cosas a destacar, las sepias de estos mares son enormes.
Le pido a Eva que ponga su mano cerca de uno de estos monstruos para tenerla de referencia cuando se vuelve la seño y le da un manazo. Eva se vuelve indignada y le dice en Inglés I wasn´t touching it. Claro, la señora no ha entendido nada y ha seguido blasfemando, supongo, o por lo menos manifestándole la prohibición de tocar el genero y menos si no se va a comprar.


                           las frutas



                             Pepinazos, comparar con el pie




                  Piña, así se corta y lo demás son cuentos




                                          Calabacitas




                                       habas de colores


                         

Tellinas morenas



                            Super Sepia


La tal casa que elegimos esta en el barrio japonés y fue construida por un marchante procedente de Nipón.
En el interior hay hordas de turistas comprando mantelerías con bordados de seda. La casa tiene dos pisos y desde el balcón de arriba capto algunas instantáneas de lo que sucede en la calle. Llega una vendedora de cacahuates y se asienta en la acera. A mi lado dos franceses dispuestos a captar la misma foto, cuando llegan dos señoras extranjeras a comprarle y se interponen en la foto.

¡¡¡¡¡ Oh, merde, Touristes !!!!!!!

Supongo que estos dos no se habían visto al espejo esta mañana o carecen de autocrítica.
Acompaño las fotos de estos dos personajes.



   Este de aquí arriba y el de los pantalones azules  de abajo son los creen que ellos no son turistas



                                     


                  Vistas desde el balcón de la casa japonesa



Otra visita es el lugar donde se reunían los chinos procedentes de Cantón y que al igual que los de ayer, están dedicado hoy en día a rendir culto y pleitesía a diferentes divinidades. Al estar todos detrás de cristales y estos reflejar la intensa luz que hay en el exterior no hay forma de sacar una foto en condiciones.

Prometí no volver a mencionar el café pero es que…………en vaso largo con hielo para refrescar la hora del Angelus.


                                                                  El café del Angelus

Conforme nos adentramos en el sur me doy cuenta que la raza va cambiando. Ahora, ellas son mas finas de rasgos, mas estilizadas y sin ser  altas, poseen largos talles y largas piernas, pero lo que sigue sin aparecer es el tejido adiposo trasero.

¨Por sugerencia de mi hermana comemos en El café dels Amis con comedor que da al río. Tiene fotos con Leo Ferre, Gilbert Becaud y George Brassens comiendo en su lugar.
Solo 3 menus, vegetariano, carne o fruit de mer.
Pedimos el de los frutos del mar. Sopa, unos bocaditos que llaman Rosas Blancas que vienen rellenas de cangrejo, un guiso de calamares y camarones con vegetales crujientes y hasta aquí todo muy bueno. Otro plato que era pescado al vapor, en realidad era pescado al curry sobrecocido y que no estuvo a la altura. Un plato de 4 no estuvo nada mal la proporción.



   
                          El cheff y los artistas

Salimos de comer y solo caminamos 200 m, la solana y la humedad imperante procedente del río son muy fuertes. Tea time aunque solo sean las 2 pm.

         

                     Orando para que baje el calor


Estamos en la calle musicalizada bajo una buganvilla. Ayer eran piezas de piano de Piot Tchaikovsky, hoy en cambio son las danzas del Príncipe Igor.

Terminamos las visitas por hoy con una pagoda.
Por el trabajo bien hecho nos regalamos un masaje. Eva al final prefiere regresar al hotel y yo me quedo en el Spa Palmarrosa.
Primero me vienen y me meten los pies en agua tibia llena de hierbas. Me frotan con esas mismas hierbas lo cual produce una sensación muy agradable, me secan y me mandan a  a un vestidor a desnudarme y cubrirme con un kimono corto.
Entro en una sala en penumbra, una música muy suave sale de las paredes. La temperatura es la ideal.
50 minutos después de hacerme masajes con las manos aceitadas, con piedras calientes y otra vez con las manos, me dan la mala noticia que el tiempo terminó.
No podía moverme, había entrado en un estado de relajación tal que no había forma de pedirle a mis músculos que obedecieran. Ella me ha ayudado a levantarme, me ha calzado y ha tirado de mi. Mientras pagaba me han dado un te de jengibre y no he tenido mas remedio que bajar del Séptimo cielo donde me encontraba.


                                     Comienza el camino al cielo


Algunas fotos mas 



                El río




                Debo averiguar porqué un peluquero limpia los oídos


                     Restaurante sobre el río



 El mundo rueda y ellos absortos en sus teléfonos



 Una calle de Hoi An


                                   Un barete



                   Dos puentes, el de abajo es el puente cubierto del barrio japonés





                          Colores????????



                 A la salida del colegio




 finalmente y después de mucho insistir, Eva reconoce que es una perra



 Dos vistas de una casa japonesa