Día 13 de
Marzo
Delta del
Mekong
Tea time on the Mekong river
Lo que me
figuraba, para largas etapas de carretera nos ha tocado en suerte un minibús
Hunday de asientos estrechos al punto que Eva lleva media nalga en el pasillo.
De nuevo la
torre de Babel en cuanto a nacionalidades e idiomas pero todos unidos por el
inglés. En momentos como este aprecio el haberme esforzado por aprender lo
suficiente lo que me permite estar al tanto y comprender tanto las
explicaciones como las órdenes.
Me compré
una mochila North Face, evidentemente muy pirata porque es que aunque quieras
comprar original no hay manera. No hay engaño, ellos te dicen que son copias y
tienen las copias A y las B dependiendo de la calidad.
La cuestión
es que no quise escatimar en el equipaje y compré a fuerzas una “Mielda”. A
vivir con ella mientras dure.
Empezamos
con Ben Tre, el Reino del Coco. Grandes plantaciones de coco de donde sacan,
leche de coco, aceite de coco, caramelos de coco, vino de coco y pienso para
animales con los restos de la pulpa y combustible con los cocos secos y………
Algunas
curiosidades de los habitantes de la zona:
Se casan
entre los 15 y los 25 años. A los 30 ya estás mayor para esos menesteres.
Si la
esposa no es apta para tener hijos el marido tiene el permiso para tener una
segunda mujer.
Los muertos
se entierran en casa y cuando digo en casa me refiero al patio delantero. No
muy profundamente ya que con frecuencia salen a pasear y no hay que ponérselo
difícil.
Cuando ya
hay muchos difuntos y falta lugar, los enterramientos mas antiguos se desentierran,
se limpian los huesos con vino de arroz , se meten en una cajita y se vuelven a
enterrar.
El tráfico
turistero es incesante y yo forma parte de el, quiera o no quiera. Hemos parado
en un cobertizo para usar el happy room y la cola era larga. Por lo menos el
café esta bueno. Hay sillitas de juguete y hamacas todas llenas de los usuarios
de autobuses que paran en el lugar. Entre ellos reconozco a un belga que
veranea en Calpe y que conocí en Cu Chí. De hecho es el de la foto saliendo del
tunel.
Debe ser
grandioso ver esta zona desde el aire, quizá Google Hearth ayude. Los brazos
del río son enormes, pero además hay cientos de canales muy anchos que en otros
países como España serían un río de importancia. Estos canales son navegados
por gabarras que llevan mercancía río arriba y río abajo y plantas flotantes
que se deslizan hacia el mar en su postrer viaje.
Primer Mekong que veo
Llevando el ritmo
El de rojo es Alex, nuestro guía, un super tipo.
El violinista de Ben Tre
Don Tristón, el amigo de Leoncio
Otra parada
para tomar un poco de fruta de la zona,. La papaya y la piña son la cosa mas
dulce que jamás mis labios probaran, excluyendo a Eva, naturalmente. He probado
unos platanitos mas pequeños que los dominicos y una nueva fruta llamada jack
fruit. Amenizaba una orquestina local
tocando el Dambo, el Damco , el Redgam y algún otro instrumento que se me
escapa. Un par de abuelos que en si ya son unos personajes. Tocaban
impertérritos , nada los sacaba de control, ni una sonrisa osó asomarse a su
boca y tampoco un juego de comisuras que pretendiera serlo.
No se si
las frutas eran psicotrópicas pero acabo de ver pasar un campesino en una
bicicleta a cámara lenta. Los pedales cubrían su circunferencia con una
lentitud mas allá de lo normal. Desde luego que la vida no le iba en el
pedaleo. A lo mejor es mi calor y su calor.
Por los canalitos del Mekong
No podía faltar Jane y su boa
Toca paseo
en barca por un canal y luego otro paseo en barco mas grande ya por uno de los
superbrazos del río entre Ben Tre y My Tho. All al desembarcar nos dieron una
comida miserable y todo se arregló cuando fuimos a ver la pagoda de turno y
vimos que aquí también se celebran las fallas. Estaban montando una, ya tenían
montada la falla infantil y hasta el ninot indultat se encontraba en la pagoda
de My Tho.
Dos horas y
media mas de movimientos convulsos del minibús y llegamos a Can Tho. Hotel……no
window, pido window y me dan un agujero por donde si saco la mano toco la pared
de enfrente. No Internet por lo tanto no puedo enviar la crónica. En fin mañana
será otro día.























