Dia 15 de marzo
Chau Doc a Phu Quoc island
Paseo por
los barrios bajos de Chau Doc. Los que no alcanzaron para comprar un terrenito
y edificar se construyeron una casa flotante. Alli encontramos talleres de
motores, granjas piscícolas, harineras de pescado, servicio a domicilio de sopa
de fideos. Luego tenemos todavía a los mas pobres, estos viven en barquitos
varados en la orilla y trabajan en la ciudad solo van a dormir.
En las abluciones matinales
Dando de comer en la granja piscícola
Pescando a la puerta de casa
Camino de entrada a los desterrados del paraiso
Casa dormitorio de los desterrados de la fortuna
Los Cham, llegaron a Vietnam procedente de Malasia
en el siglo X y se asentaron en la parte central costera del país y luego a lo
largo de los siglos se fueron extendiendo por toda la conchinchina. Estamos en
un asentamiento Cham al borde del río que llegaron en los 80´s huyendo de las
barbaridades de Pol Pot y sus Khmer Rojos. Son musulmanes y no muy abiertos de
ideas y para preservar sus costumbres practican la endogamia. Tienen su
mezquita construida con dinero del gobierno malasio. Cuando llegaron en el
78-79, el gobierno comunista ante la llegada de una nueva religión les puso la
siguiente condición para darles el permiso de asentamiento, el 75% de la
población debería asistir a clases de adoctrinamiento comunista. La medida fue
un éxito y tuvo el efecto que vemos hoy,
mezquita, mujeres con la cabeza cubierta que no tapada y práctica de endogamia
ante el temor de la penetración de ideas extranjerizantes.
Ya partimos
hacia la costa, nos despedimos de Alex y si creíamos haber tocado fondo con los
transportes , estábamos muy equivocados. Minibús de época . Serviría para
filmar una película de la guerra de indochina. Me toca al final, en la cola y
para mi sorpresa si tiene amortiguadores con lo que los baches son mas fáciles
de digerir que ayer.
Me toca al
lado una joven que cuando ve mis brazos cubiertos de vellos rubio – blancos me
los acaricia y sonríe. Eso creo yo ya que lleva la cara cubierta con esa
máscara que usan contra el sol. Le señalo el pecho y le digo que lo tengo
cubierto de pelusa. Acierto a ver un resplandor mayor en su mirada.
Este bus aparte de pasajeros transporta carga, es el DHL de la zona, tanto hacemos paradas y dejando caer bultos
como para embutir sacos con granos por cualquier hueco vacío. Eva lleva un
granero a sus pies. Cuando llevamos velocidad no se nota el calor pero cuando
aminora la marcha, la temperatura sube y cuando para nos convertimos en un
microondas a temperatura de rostización.
Tengo la sensación de que el crono universal se ha parado y que el
tiempo no corre haciendo eternas estas 3 horas de camino.
La
profesionalidad turística en el sur es muy superior a la del norte. Nunca nos
dijeron que los transportes serían tan malos, nunca mencionaron de la baja
calidad de los hoteles, en cambio si estaban esperándonos en una gasolinera de
Ha Thien, donde la costa sur del país confluye con la frontera camboyana, dos motoristas esgrimiendo un cartel con
nuestros nombres. En el norte nos
prometieron que nos esperarían y nunca lo hicieron, por eso infiero la gran
“pofesionalidad” de los turisteros del sur.
Equipajes y nosotros sobre las motos y a
puerto para embarcarnos en un Brian
Ferry hacia la isla de Phu Quoc, que según la posición en el mapa debiera
pertenecer a Camboya y creo que en algún momento perteneció.
El
desembarco es sui géneris. Las aguas del puerto son muy someras y han construido un malecón que se adentra en
el mar mas de 500m de longitud por menos de 2 m de anchura que debemos compartir con motos
que van y vienen mientras arrastramos los equipajes.
Por 3 dólares
tenemos un taxi compartido que nos llevará a nuestro bungalow que dista 15 km.
Ya sabíamos que no tenían AC pero no que vista al jardín implicaba ver una obra
a medio terminar con su cemento y su varilla, dejando el jardín para otros con
mas suerte. Nos cambian a uno que da a poniente para que disfrutemos de los
últimos calores del día.
Ya
anocheciendo salimos en busca de una buena cena la cual encontramos tras un
breve paseo chapoteando en las lánguidas olas del golfo de Tailandia.
Brochetas
de calabacitas y berenjenas y un pescado , todo ello a las brasas, regado con
la cerveza Saigón o lo que es lo mismo agüita amarilla fresquita. Una super
cena sobre la arena de una playa ya anochecida coronada por una luna mora.
A tenedor pequeño mejor usar la boca chiquita
Casa abandonada y tomada al asalto por el lirio
Alex y Eva



















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