martes, 26 de febrero de 2013

Día 26 de Febrero

Día 26 Febrero

 

Hoi An

 

 

 Espirales de incienso



El desayuno en el fastuoso hotel ha sido un poco precario. Un bol con dos dedos de yogurt, unos trozos de fruta y granola espolvoreada. Vaso de jugo de Fruta de la Pasión y café. Parafraseando a Juan Carlos, Eva a partir de ahora  solo va a tomar jugo de Fruuuuuta de la Pasión.

El centro antiguo de Hoi An es muy compacto   si hacemos un hipotético rectángulo de 1200m x 400 m tenemos reunido la mayor parte de la historia de esta ciudad.
Hay 19 lugares para ver entre museitos , por lo pequeños que son, templos y casas antiguas que se pueden visitar con familia incluida en el interior.

Hasta finales del siglo XIX, la ciudad era un importante puerto donde se comerciaba de todo lo habido y por haber. Pero en esas fechas un azolvamiento del río Bon, impidió que los barcos pudieran seguir atracando en el puerto y del comercio frenético se pasó al adormilamiento por casi un siglo. Fue hace unos 25 años que el turismo volvió a revivir esta ciudad.

Allá por los 1600´s cuando la dinastía Ming fue derrocada del poder en China, muchas familias  de diferentes provincias emigraron hacia el sur, asentándose en este lugar.
Cada región erigió un lugar donde reunirse y hoy en día han pasado a ser templos  donde se rinde culto desde Deidades que cuidan de los marineros, a demónios que alertan a la cuidadora de marineros cuando estos están en peligro,  a los “padres fundadores” - las seis familias que vinieron desde Fujian en un principio-  o bien a las matronas que enseñan lo imprescindible para el primer año de vida de un recién nacido como sonreir o  mamar. 



Colgando espirales 


Deidad encargada de velar por los marineros


En la oración


Las siguientes son diferentes templos







Un siglo después llegaron comerciantes japoneses que al igual que los chinos se asentaron por estos lares y por último los franceses. Cada quien edificó barrios con la arquitectura que traían de su país diferenciándose así las comunidades.

Hay que comprar series de 5 tickets para ver estos lugares y si quieres ver mas “possss” a volver a comprar.
Hemos encontrado a lo largo de nuestro paseo un casa a visitar que no forma parte del recorrido y que aunque fue edificada por un médico francés, desde hace 6 generaciones (1910) pertenece a la familia Tran Duong. El señor Duong, un señor de 70 años que confiesa tintarse el pelo para parecer mas joven nos ha dado una excelente explicación de su familia, sus costumbres y de todo el ceremonial que se hace en el entierro. Curiosidad. Ellos tienen el color blanco como el color del luto y cada 15 días en la luna llena y en la luna nueva va a visitar a su padre al cementerio. Su casa tiene techos muy altos para que sea fresca en verano y muchas ventanas para que la brisa se lleve la humedad en invierno.
Cuenta que hace 30 años habían 10 tiendas y 6 hoteles, hoy son 600 las tiendas y 100 los hoteles. 


En casa del Señor Doung


 Con el señor Duong en plena explicación


La verdad es que el paseo por la ciudad vieja es una sucesión de zapaterías, restaurantes y lo que mas abunda son los establecimientos que te toman las medidas y en menos de 24 horas tienes un traje hecho.  


 Mi elección para un traje nada ostentoso


Gracias a que en algunas calles las motos no entran, el paseo con la brisa de la tarde, la sombra de los bambúes, las buganvilias y la música clásica que sale de bocinas invisibles, hace del paseo una auténtica delicia.  


Entre Bugamvilias y bambues te veas




En contraste con la casa del Sr Duong, está la de Quan Tang, casa china de mas de 300 años. Un lorito, por su forma de recitar, nos ha dado la explicación mas ininteligible que se podía dar por su pronunciación pero principalmente por su desgana. Cuando ha terminado nos ha encendido un par de luces mortecinas y al minuto nos ha preguntado si deseábamos comprar algo de lo que tenia expuesto. A nuestra negativa con una sonrisa nos ha contestado con una bajada del interruptor
de la luz.


La mamá de la china en la cocina



Como el calor aprieta en las horas centrales del día, se puede encontrar dormilones en cualquier lado. Son especialistas en dormir en lugares difíciles que para nosotros serían imposibles. ¿ Que no? Aquí está la muestra.

Ambas fotos pertenecen a cuidadores de templos en las horas de la siesta


                    
Y ahora la colección de fotos sin ton ni son


Café tinto


Ni un metro más ni un metro menos, llegue a ver una que marcaba  curvas en 139 m


No es burka, lo usan para guarecerse del sol


En el chisme


En el café tomando te


El barrio francés


y que me meto hasta la cocina


Friendly Vietnamitas


Comida callejera



¿ Hospital para ciudadanos de color?

6 comentarios:

  1. Acuerdate de ir alrestaurante MISS LI CAFETERIA C/NGUYEN HUE, sirven un platillo que se llama algo de flores blancas, exquisito.podriais hacer algun curset de cocina,en Hoi An. tambien hay otro llamado cafe des Amis, no existe carta y te pone lo que haya cocinado ese dia, C/Bach Dang, esta junto al rio. un besazo y cuidaros

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  3. Ah¡ hazte mejor con esa telita tan mona un abriguito, se parece a un traje fallero.jajajaja. estaras muy chic , tus amigos te envidiaran

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  4. ey Juan,
    lo que está junto al que duerme sobre la moto es una charola con jaletina de colores?

    y más a la derecha estuches o cajitas de incienso?

    vaya!!! por fin alguna muestra de local beauties. la banda agradece y solicita más!

    supongo que sabes que tundieron gacho al barsa...


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  5. tu elección de traje sí se pasa un poco pero el de atrás no se ve nada mal.

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  6. los inciensos en espiral están sensacionales! deben durar hasta que se acaban, verdad? :-)
    ojalá encuentres una sin desplegar para regalarnos una foto.

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