lunes, 1 de abril de 2013

Día 1 de Abril

 Día 1 de Abril

Alrededores de Battambang

 

 

                                             Pescado secándose


Las noches son una delicia para contrarestar al día, ponemos el aire a 18 ° y su potencia de ventilador al máximo, y antes de dormirnos nos tenemos que tapar con un edredón fino y así toda la noche, imposibilitados de sacar la nariz por temor a que se congele. Es nuestro juego particular.

Nuestro VIP tuctuc nos espera a las 8 en punto para salir a dar mas vueltas por la campiña y sus templos.
Wat Ek Nom: este lugar lo conforman dos templos, uno que data del siglo XI de origen hindú y otro del siglo XVIII dedicado a Buda.

A la puerta del budista hay una explanada comunal donde los lugareños poner a secar el arroz y el cacahuate, los dos productos que produce la zona.

En la parte trasera de este templo, descansa el templo hindú. Se encuentra muy deteriorado pero presenta todavía algunos detalles que muestran lo que debió ser su gran belleza

El otro templo, y pareciera que no nos podemos librar ni un solo día de los Khemeres rojos, lo empleaban estos últimos como prisión.









                                                          Ejemplo del equlibrio inestable







Nos vamos con el regustillo amargo de las historias de ese horroroso  y muy próximo pasado y encaramos ahora la pestilencia de un pueblo dedicado a la conservación de pescado a base de salarlo en grandes cubas. Para impedir que se escape de la salmuera le ponen encima unos pedruscos.
El camboyano come mucho pescado pero al no tener refrigeradores lo deben conservar de esta manera. Son carpas de granja o bien de los lagos que hay en los alrededores, principalmente del Tonle Sap, un lago de 2500 km2 y que multiplica por 10 su extensión en la época de lluvias.
No tiran nada del pescado. Con las cabezas se hace pasta de pescado que luego se pondrá en las sopas para darles sabor. Con las entrañas, se hervirán y se extraerá aceite que sirve para mezclar con la harina de pescado que a su vez se emplea como pienso. Antes del advenimiento de la electricidad este aceite se usaba en lámparas para iluminarse en las casas. No quiero figurarme el olorcillo que desprendería ese humo.

                                          Entrañas de pescado destinadas a hacer aceite


                                                    Cocinando aceite de pescado



Veo un puesto que vende grillos grandes y que me explican que hacen para cazarlos. En las noches ponen un plástico extendido con las cuatro puntas terminando en unas cuerdas todas unidas en una sola. Encima ponen una luz y cuando se llena aquello de animalitos, un tirón a la cuerda hace que el plástico se pliegue y deje encerrados a los chalados alados.
También venden ratoncitos de campo y ranas asadas.

En el mundo rural, la gasolineras son como en la foto, autoservicio y en envases de Coca o Fantas de 1 litro.




La siguiente parada es todavía mas amarga que la primera. El campo de la muerte de Battambang. Otro templo empleado como cárcel y un monumento con paneles en relieve que explican las atrocidades allí cometidas. Una que me ha llegado profundamente es el saber que cuando  eran conducidos a la muerte, les perforaban las manos para pasarles una cuerda por el orificio y así los llevaban a todos unidos y en perfecta formación.
Esta construcción conmemorativa está rematada por la urna que guarda los huesos de algunos de los caídos. Aquí se asesinaron a 10,049 personas.

Hay una zona de césped muy grande que es empleada por la familias para reunirse y hacer un picnic. Como reza el dicho El muerto al hoyo y el vivo al bollo ( Gozo, en la versión mexicana)

                                       Nuevo templo  en los campos de la muerte


                                            Templo carcel que permanece cerado




Regresamos a la ciudad y nos damos un paseo por los 3 principales conventos.
Wat Campheng,  Wat Damrey Sar y Wat Phipheteram

Los templos - conventos budistas suelen ser un complejo de diferentes edificios alrededor del templo mayor, el cual solo se abre 4 veces al mes durante las lunas.
En uno de ellos, un monje de túnica azafranada nos pide que nos sentemos con el mientras el y Eva se abanican. Hemos intercambiado algunas frases in inglés y nos hemos despedido. Los monjes no ayudan a la comunidad, no cuidan enfermos, no enseñan al que no sabe. Mas  bien es la comunidad quien los alimenta con comida o dinero. En otras palabras, son unos vividores. Acuden a la bodas y los velorios si son invitados, supongo que como unos muy necesarios intermediarios divinos. En uno de estos conventos hemos presenciado como se acercaba un viejito envuelto en un manto a cuadros y con una bolsa de plástico conteniendo alimentos, se ha arrodillado ante un monje que estaba a la sombra y después de darle la bolsa se ha puesto a rezar delante del monje en la creencia que esto le iba a servir para sus propósitos, cualquiera que estos hayan sido.
En Wat Campheng, de entre los edificios comunales de los monjes sale una versión muy lenta e instrumental del “samba pa ti “. Estos monjes son unos roqueros.

En el primero de estos tres, además es un cementerio y todos los años durante  el año nuevo engalanan las tumbas y cada cierto tiempo las repintan.

A las 12 ya estábamos refugiados en el hotel, tumbaditos en la cama después de una ducha refrescante y a la espera que se hiciera la una para salir a comer.
Hemos ido al Geko café, mismo en el que comimos ayer, donde dan esas toallitas heladas, que aunque solo momentáneamente, alivian mucho y es un buen aperitivo.

Los dos días de tuc tuc nos han costado 29 usd.


                              la colada de los monjes, no calcetines, no calzones, solo túnicas



                                                      Detalle de los remates de las columnas


                                           En la comida, por lo que se ve ni los platos recogenlos huevones



                                                         Otro detalle de columna



                                                            Detalle de El Éxtasis


1 comentario:

  1. Esa es la cara de sorpresa que se te queda cuando te enteras que en Camboya hay ningüinos.

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