miércoles, 27 de marzo de 2013

Día 27 de Marzo

Día 27 de Marzo

Día de Muertos







Anoche fuimos a cenar al restaurante que nos dará las clases de cocina en viernes.
La experiencia es mala, no estaba el dueño y lo que comimos se puede titular de regular mal.  Crucemos los dedos y esperemos que la pedagogía del chef sea buena.




Para el día de hoy toca historia reciente de Camboya y sus atrocidades.
Primera parada el Centro de detención S.21. Antigua escuela que los Khemer Rojos transformaron en un centro de tortura, prisión temporal y trampolín hacia la muerte segura previo paso unas horas por un Killing Field o campo de exterminio.
Una aulas se destinaron a interrogatorios, en otras se construyeron celdas de 2 x .80 y en el patio, donde hoy todavía se puede ver, un travesaños donde colgaban cabeza abajo a los prisioneros y se les interrogaba hasta que perdían la conciencia para ser remojados en las tinajas y proseguir con la tortura una vez recobraban el sentido.
Al estilo nazi, los Khemeres lo registraban todo por lo que no hay que hacer conjeturas de cuantos pasaron por el S21. Documentados hay mas de 20,000 que pasaron por aquí y que fueron ejecutados, algunos por delitos tan graves como ser confundidos con intelectuales por llevar gafas. Cuando las tropas de liberación entraron en la carcel el 7 de Enero del 79 encontraron a 179 supervivientes.
El centro S21 es un microcosmos del terror, la paranoia y la brutalidad del régimen de Pol Pot que tan solo duro 3 años y 9 meses llevándose por delante al 25 % de la población. En otras palabras 1 de cada 4 habitantes fue asesinado y ya en las postrimerías del régimen la demencia llegó al punto de matar a sus propios seguidores y soldados ya que veían espías y traidores por todos lados.
Estamos viendo un documental en el S21, cuando se oye un sonido como una risa contenida pero muy fuerte, nos miramos todos tratando de reconocer al irrespetuoso que se esta riendo hasta que siguiendo la dirección del sonido nos lleva hasta un extractor de aire que estaba gimiendo su falta de mantenimiento. Ha servido para rebajar la tensión existente por ver lo que se contaba en el documental. Historias verdaderas de familias destruidas por la locura de unos pocos que arrastran a unos muchos. Otra vez somos testigos de la capacidad de destrucción del ser humano y su cerrilidad

                      Tumbas en el patio del colégio o centro S-21



                  Pabellón  B

                       Sala de interrogatorio

                        

                           Foto tomada por los mismos KR de uno que se les fue en plena tortura


                                              Monje ilustrado



                                                      Torturas al aire libre




                                     Manual del buen detenido. El mandamiento 6 es el mejor .





Démonos un respiro y hablemos de los diferencias raciales. En la costa las camboyanas eran muy guapas y espigadas, a tan solo 100 km. al interior, donde se encuentra la capital, ellas tienen rasgos mas negroides, con narices anchas y labios mas gruesos, pero siguen siendo espigaditas y delgaditas. Aquí no se conoce el síndrome de la cintura de gallina o de boiler.

La ciudad es mas ordenada que las vietnamitas. Construidas sobre cuadrículas y numeradas de manera que las calles pares corren de E a O y las impares de N a S.

Ahora bien el orden se acaba cuando al mirar el mapa ves que  de la calle 174 se pasa a las 200 y luego a la 208 para proseguir con 240, 242 y 250. ¿??????

Tenemos un Tuc tuc esperándonos en la puerta para hacer el mimo recorrido que hacían camiones cargado de prisioneros, hasta 300 diarios, para llegar al campo de la muerte llamado Choeung Ek, primero  de 300 que se descubrió nada mas derrocar la Dictadura Democrática de Kampuchea.
                                                                                                 
Como apunté mas arriba, un 17 de abril entraron las fuerzas de “liberación” de los K Rojos en la capital, 24 horas después se habían cerrado escuelas, hospitales, centros de diversión y al tercer día de su llegada la ciudad se había vaciado a la fuerza.
Los grandes enemigos de la revolución eran los habitantes de las ciudades y todos fueron enviados a trabajar a centros de reeducación que en realidad eran campos de concentración en  el campo  en régimen de esclavitud sin conocimiento alguno sobre como sembrar, recoger etc. Una gran cantidad de Camboyanos  murieron en estos campos. Se prohibió el comercio y la enseñanza. Se separaron las familias y vivían hombres con hombres , mujeres con mujeres y los niños eran separados de sus madres a la edad de  7 años.
Vemos grandes depresiones en el terreno que son las fosas comunes que se han desenterrado. Cada año con las lluvias afloran huesos, dientes, cráneos y es que no se ha excavado todo el terreno. Después de sacar 9,000 cráneos y guardarlos en el monumento construido al efecto, se decidió no seguir extrayendo mas cuerpos y dejarlos descansar donde están.
Hoy el lugar es silencioso, alejado del ruido de la ciudad por 16 km. con lagos que son los antiguos depósitos de agua que se utilizaban para el riego de los campos de arroz, árboles, pajaritos, y todo esto contrasta con los horrores que aquí sucedieron.
A la entrada nos dan un audio que vamos poniendo en marcha en cada punto registrado en el recorrido y permites que se te pongan los pelos de punta con las atrocidades que se cuentan.
Estoy ante la estupa  , monumento funerario, que contiene 17 niveles con mas de 9,000 cráneos y suena una música lúgubre hecho con un instrumento de viento que no acierto a saber cual es pero que suena a chirimía
Las visitas de hoy han significado una sacudida cerebral de dimensiones graníticas y berroqueñas.



                                           Todos ensimismado escuchando



                                                La Estupa de 17 niveles

                                     

 

                                 Si el de ayer dormía en plena calle, este lo hace en el camión



                                   Jugándose el porvenir



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