sábado, 2 de febrero de 2013

1 Febrero



Día 1 Febrero

 

Me desperté con la novedad de un producto comprado por Eva en Internet y que nos había llegado en un paquete a casa de Mark. Como podréis discernir por la foto, cuando uno esta en un bus de largo recorrido y le entran las ganas, no habiendo posibilidad de entendimiento con el conductor por ligeras diferencias idiomáticas, entonces es el momento de usarlo. Es una bolsa de plástico con una abertura lo suficientemente grande para que tanto ellas como ellos sean capaces de acertar  no meando el suelo de donde te encuentres  y comenzar a descargar al tiempo que modificas el ceño fruncido y la cara de angustia de aquel que ve que se mea encima por un gesto beatífico y placentero que va en proporción directa a la cantidad de líquido amarillento que fluye. Para mayor modernidad y por arte de magia, a los segundos el líquido se ha transformado en un gel incoloro el cual no tiene ningún aspecto de catabolito o producto de deshecho de origen humano con lo que lo puedes tirar por la ventana, finalizando así la ceremonia de descarga.

La promesa del día es ir a Carmel, pueblo costero que a parte de ser sede de grandes fortunas, nuestro amigo y admirado Clint Eastwood fue alcalde por el partido republicano, partido al que pertenece desde su juventud, y además tiene un local de jazz.
Hermosas casas de millones de dólares jalonan las muy bien ciudades calles de este lugar.
Por suerte para mí  ya conocía este pueblo en días soleados porque ayer cuando íbamos acercándonos a la zona, comenzó a caer una espesa niebla que nos fastidió la excursión, tornándose un día frío y desapacible.
Aún así estuvimos un rato de paseo. Nos acercamos hasta la playa para ser testigos del agrisado imperante y de lo destemplado del clima.
Me olvidé de la gorra y pasé bastante frío. Todavía no soy consciente que la ligera pelusa que recubre mi cráneo ya no es suficiente para guardar el calor corporal. Espero no tardar en tener presente esta carencia porque de otro modo seré pasto de las gripes aviares o no que deambulen por la península de Indochina.

veamos ahora una vistas de la playa de Carmel y sus dramáticos bosques marítimos







En la tarde, ya anochecido, visitamos un complejo para artistas donde se les proporciona tanto estudio de trabajo como apartamento para vivir y que es la modificación de los edificios que formaban la industria curtidora mas importante de California. Tenían una jornada de puertas abiertas para ver los trabajos y con buena música en vivo que el frío hacia imposible disfrutar.

Para finalizar el día cenamos en Shadow Brook, un restaurante al lado del río Capitula rodeado de vegetación  exuberante. Allí actuaba un primo de Tery llamado Joe Ferrara, un personaje con aspecto de osote de peluche y con una caja de resonancia torácica que le permitía tener una de las voces mas graves que he oído. Una mezcla de Johnny Cass  y Pavarotti.
Se acompañaba de solo su guitarra y su vozarrón y estuvo cantando sin parar, sin tomarse un respiro y dándole muy pequeños sorbos a un vaso que contenía líquido ambarino que bien podría ser un destilado de malta fermentada. Su repertorio es variadísimo cantando a Elvís, Cole Porter, Mary Hopkin, Consuelo Velázquez y su Bésame Mucho, Willie Nelson, Dino Mart
Mark me contó que un tiempo atrás, Joe había cantado en un maratón y estuvo cantando 12 horas con descansos que sumaron 35 minutos en total.
Al acercarse a la mesa a saludar a su prima, conversamos un rato y Mark le preguntó 
               -- ¿Joe, cuantas canciones cantantes el día del maratón.?

-         A hundred and eighty five (185)
-         ¿Cuantas canciones sabes?
-         Podría tocar otro maratón  y no repetir ninguna canción y cantar otras 185 canciones diferentes, pero en cambio soy incapaz de recordar donde estacioné el coche esta noche.
Un tipo entrañable.






A la salida, Eva me pidió permiso para cambiarme por un príncipe......No le dio resultado

No hay comentarios:

Publicar un comentario